jueves, 23 de mayo de 2013

JUAN MONTALVO


JUAN MONTALVO
Juan Montalvo nació en Ambato el 13 de abril de 1832. Su padre –hijo de un español fabricantes de años– fue un próspero comerciante. Fue en la quinta de la propiedad familiar, llena de jardines y huertos, donde el escritor siempre encontró un ambiente propicio para el descanso, la lectura y la escritura, junto al rumor del río Ambato.
La vida y la obra de Montalvo coinciden con la República del Ecuador, pues en 1830 se dio la separación de la Gran Colombia y se había fundado el nuevo Estado: el Ecuador era la parte más pequeña de aquella unidad política soñada por Simón Bolívar. El nuevo país se vio signado por una inestabilidad producida por los afanes de los enemigos extranjeros y por las disputas internas. La unidad política y social, tan necesaria para el desenvolvimiento exitoso, no se logró: las luchas por los límites territoriales, la regionalización económica y social en sierra y costa, y el fraccionamiento provocado por la política interna fueron 
causas importantes para que no se conquistara un ambiente de paz.

El primer presidente del Ecuador, el general Juan José Flores, de origen venezolano, no consiguió hacer un buen gobierno. Además, sobre él recaían las principales sospechas de estar detrás del asesinato del mariscal Antonio José de Sucre, muy querido por los ecuatorianos. Flores fue muy impopular y fue derrocado en 1845. Montalvo, desde muy niño, pudo sentir, entonces, que la política y el poder eran la causa de los principales dramas de los habitantes del país. Montalvo vio a su nación sin madurez para la política, pues fueron frecuentes las conspiraciones, los amotinamientos y las represiones que, incluso, afectaron de manera directa a su propio hogar: su hermano mayor Francisco fue desterrado.
A los 4 años contrajo viruela, lo que marcó su rostro para siempre. Como en Ambato no halló una buena escuela, en 1846 estudia en Quito la enseñanza secundaria en el Convictorio de San Fernando y luego en el
Seminario San Luis sigue filosofía y se gradúa en 1851. Sus lecturas más intensas eran Plutarco, Tito Livio,
Suetonio… Se matricula en la universidad para estudiar jurisprudencia y filosofía. El 6 de marzo de 1852 pronuncia un discurso con motivo del aniversario de la caída de Flores.
En 1853 vuelve a su ciudad natal y estudia lenguas modernas. Empieza a publicar sus primeros artículos en el periódico liberal La Democracia. En 1857 viaja a Europa como parte de una misión oficial. En París recorre los museos y las bibliotecas, y se familiariza con las obras de Bernardin de Saint-Pierre, Chauteabriand y Lamartine. Su viaje incluye Roma, Génova, Venecia, Milán, Nápoles, Florencia. En 1858 se establece en París como secretario de la legislación ecuatoriana. Gracias a este contacto diplomático traba amistad con Lamartine, a quien, debido al estado de abandono en que vive, trata de llevar a Ambato. Víctor Hugo es otro escritor que se relaciona con Montalvo. En 1859, ya de regreso al Ecuador, recorre lugares de Suiza, Italia y ahora España (Granada, Córdoba).





jueves, 22 de marzo de 2012

Jorge Enrique Adoum

Jorge Enrique Adoum (Ambato, 29 de junio de 1926 - Quito, 3 de julio de 2009) fue un escritor, político, ensayista y diplomático ecuatoriano. Hijo del también escritor de temas ocultistas y esotéricos Jorge Adoum (Mago Jefa), nacido en el Líbano y emigrado a América Latina. Entre sus mayores y más conocidos éxitos se encuentra la novela Entre Marx y una mujer desnuda, publicada en 1976. Dicha novela fue llevada al cine en 1996 por el realizador ecuatoriano Camilo Luzuriaga. Su obra siempre ha tratado temas sociales y por ella fue nominado al Premio Cervantes

Biografía
Sus estudios secundarios los realizó en el Instituto Nacional Mejía de la ciudad de Quito. Hizo sus estudios de Derecho y Filosofía en la Universidad Central del Ecuador y los terminó en la Universidad de Santiago, Chile. En esa ciudad fue, durante cerca de dos años, secretario privado de Pablo Neruda, quien aseguró alguna vez que Ecuador tenía al mejor poeta de América Latina, refiriéndose a Adoum, que entonces tenía apenas 26 años.
A su regreso a Ecuador en 1948, ocupó cargos diversos en la Casa de la Cultura Ecuatoriana. En 1949 publicó su primer libro Ecuador amargo, que fue comentado por Neruda y Carlos Drummond de Andrade. En 1952, con los dos primeros volúmenes de Los cuadernos de la tierra obtuvo el Premio Nacional de Poesía de Ecuador.
Fue redactor cultural del "Diario del Ecuador", de Quito, colaborador de numerosas revistas latinoamericanas de cultura y profesor de literatura en diversas instituciones. Publicó otros libros de poesía, entre ellos Notas del hijo pródigo (1953) y Relato del extranjero (1955), y uno de ensayos críticos Poesía del siglo XX, que abarca estudios sobre Paul Valery, Rainer María Rilke, César Vallejo, entre otros. En 1960 obtuvo con su Dios trajo la sombra, tercer volumen de los cuadernos de la tierra, el premio de poesía en el primer Concurso de la Casa de las Américas de la Habana. Luego publicó el cuarto volumen, El dorado y las ocupaciones nocturnas.
En noviembre de 1961 fue nombrado Director Nacional de Cultura, cargo que ocupó hasta 1963, en el marco del Programa Principal de la Unesco para el conocimiento de los valores culturales de Oriente y Occidente. Viajó a Egipto, India, Japón e Israel.
Luego de un golpe militar en Ecuador se instaló en París, donde fue, sucesivamente, lector de literatura en español, portugués y catalán para las ediciones Gallimard, periodista de la Radio y Televisión de Francia y traductor de la ONU y la OIT en Ginebra –donde en 1969 estrenó en francés, su obra de teatro El sol bajo las patas de los caballos, traducida a seis lenguas y representada en numerosos países de Europa y América. Volvió a París como miembro del comité de redacción del Correo de la Unesco hasta junio de 1987.
En 1973 publicó en Madrid, Informe personal sobre la situación, en México, en 1976 la novela Entre Marx y una mujer desnuda –que ese año obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia, otorgado por primera vez a un escritor extranjero no residente en ese país. En 1979 publica en Barcelona su libro de poesía No son todos los que están. Ese mismo año apareció una nueva obra de teatro La subida a los infiernos, publicada en alemán antes que en español.
Regresó a su país en 1987. Dos años después se le concedió el Premio Nacional de Cultura Eugenio Espejo, la más alta recompensa cultural del gobierno ecuatoriano, por el conjunto de su obra. Otras publicaciones suyas son: Sin ambages –textos y contextos (Ensayo, 1989), El tiempo y las palabras (1992), El amor desenterrado y otros poemas (1993), una nueva novela Ciudad sin ángel (México, 1995) —que ese año fue finalista del Premio Rómulo Gallegos de Venezuela—, Los amores fugaces (Memorias imaginarias) (Quito 1998); Ecuador: Señas particulares (Quito 1998); un monumental estudio Guayasamín, el hombre, la obra, la crítica, publicado en Núremberg en 1998 y una antología de su obra poética ...ni están todos los que son (Quito 1999).
En 1996 se estrenó con éxito en Ecuador la película Entre Marx y una mujer desnuda, basada en su novela homónima. En 1994 fue nombrado Profesor Honorario de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (República Dominicana). Posteriormente publicó De cerca y de memoria, recuerdos de lecturas, autores y lugares, recogiendo anécdotas sobre diversos escritores, pintores, políticos y otras figuras de la cultura latinoamericana.
En julio del 2005 fue jurado del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos en Venezuela. También, en el 2005 fue postulado al premio Cervantes, considerado como el galardón más importante para un escritor de habla hispana.
Por otro lado, Adoum se desempeñó como traductor en la Unesco, en París.
El viernes 3 de julio de 2009 falleció a la edad de 83 años por un paro cardiorespiratorio. Sus restos fueron enterrados junto a la tumba del artista plástico ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, en el Árbol de la Vida ubicado en la Capilla del Hombre, en Quito.

 Obras

Poesía

  • Ecuador Amargo (1949)
  • Carta para Alejandra (1952)
  • Los Cuadernos de La Tierra: I. Los Orígenes, II. El Enemigo y la Mañana (1952)
  • Notas del Hijo Pródigo (1953)
  • Relato del Extranjero (1955)
  • Los Cuadernos de la Tierra: III. Dios Trajo la Sombra (1959)
  • Los Cuadernos de la Tierra: IV. El Dorado y las Ocupaciones Nocturnas (1961)
  • Informe Personal Sobre la Situación (1975)
  • No Son Todos Los Están (1979)
  • Poesía Viva del Ecuador (1990)
  • Ni Están Todos los Que Son
  • Mayo del 1968 ¿Siglo XXI?

 Novelas

  • Entre Marx y Una Mujer Desnuda (1976)
  • Ciudad sin Ángel (1995)
  • Los Amores Fugaces (1997)

Teatro

  • El sol bajo las patas de los caballos (1970)
  • La subida a los infiernos (1981)

 Ensayos y biografía

  • Ecuador Señas Particulares
  • De cerca y de memoria, recuerdos de lecturas, autores y lugares


miércoles, 21 de marzo de 2012

Bolivar Echeverria

Bolívar Vinicio Echeverría Andrade (Riobamba, Ecuador, 1941Ciudad de México, México, 5 de junio de 2010) fue un filósofo latinoamericano, de origen ecuatoriano, y nacionalizado mexicano. Fue profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Biografía


Realizó sus estudios universitarios en Alemania y México. Participó en el movimiento estudiantil alemán de los años 60. En 1970 se estableció en México en donde vivió como traductor, continuó sus estudios de filosofía y economía y llevó a cabo durante seis años un seminario de lectura sistemática de El capital de Marx. Desde entonces fue académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en donde fundó revistas culturales y políticas, tales como Cuadernos Políticos (1974-1989); Palos de la Crítica (1980-1981); Economía Política (México 1976-1985); Ensayos (1980-1988); al momento de fallecer, en junio de 2010, formaba parte de los consejos de redacción de revistas como Theoria (desde 1991); y Contrahistorias. La otra mirada de Clío (desde 2003).
Sus investigaciones se centraron en la lectura del existencialismo de Sartre y Heidegger, la crítica de la economía política de Marx y el desarrollo de la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt, así como los fenómenos culturales e históricos de América Latina. A partir de estas investigaciones formuló su crítica de la modernidad capitalista y su teoría del ethos barroco como forma de resistencia cultural en América Latina, para una posible y deseable "modernidad alternativa", es decir, una "modernidad no-capitalista".
Entre los premios que recibió están: Premio Universidad Nacional a la Docencia (México,1997), Premio Pio Jaramillo Alvarado (FLACSO-Quito, 2004) y Premio Libertador Simón Bolívar al Pensamiento Crítico (Caracas, 2006).
Falleció en la Ciudad de México el 5 de junio de 2010, por un infarto cardíaco.
Obras de Bolívar Echeverría
  • El discurso crítico de Marx, México: Era, 1986.
  • Conversaciones sobre lo barroco, México: UNAM, 1993.
  • Circulación capitalista y reproducción de la riqueza social. Apunte crítico sobre los esquemas de K. Marx, México: UNAM / Quito: Nariz del diablo, 1994.
  • (comp.), Modernidad, mestizaje cultural y ethos barroco, México: UNAM / El Equilibrista, 1994.
  • Las ilusiones de la modernidad, México: UNAM / El equilibrista, 1995.
  • Valor de uso y utopía, México: Siglo XXI, 1998.
  • La modernidad de lo barroco, México: Era, 1998.
  • Definición de la cultura, México: Itaca, 2001.
  • (comp.), La mirada del ángel. Sobre el concepto de la historia de Walter Benjamin, México: Era, 2005.
  • Vuelta de siglo, México: Era, 2006.
  • Modernidad y blanquitud, México: Era, 2010.

La Filosofia en el Ecuador

Poco se ha investigado la Filosofía en el Ecuador lo que ha impedido una autoconciencia de lo propio. Se ha hecho una crítica literaria formalista, y no de contenidos, de ideas. De Juan Montalvo, por ejemplo, no se ha analizado su “riqueza ideológica”. Se ha matizado con la actitud o“apologética o denigratoria” que revela una parcialidad partidista. El Ecuador se ha ignorado en sus valores.


Muchos autores ecuatorianos han señalado la no-existencia tanto de la “literatura de ideas” cuanto del “pensamiento filosófico”. Como Julio Endara que arguye que no tenemos “abolengo filosófico”, o de Belisario Quevedo que plantea que en nuestra independencia no hubo ningún movimiento de ideas, y, que nuestra política, tiene como fuente a los hechos y no a las ideas. Al igual que Julio Enrique Moreno, al decir: nada recibimos del “remozamiento espiritual” de la renovación filosófica del 900. De otro lado, José Rafael Bustamante escribe, que no han existido filósofos en América y peor “cultura filosófica” en nuestro país, además de cuestionar nuestra raza y naturaleza. Algo similar, dice Benjamín Carrión, con la expresión, “tierra sin filósofos” y la comparación con otros países, como México y Argentina, pero sustentando alguna locución filosófica en nuestro ensayos.
Esto es contrario al lugar que el Ecuador ocupa en el plano literario que es muy importante; pues, la literatura de América Latina es, de hecho, afilosofada, como en Martí, Sarmiento, Montalvo etc. El modelo que hemos utilizado para buscar la filosofía y el filosofo latinoamericano es el académico-europeo, y éste, contiene otras “categorías culturales”, se basa en otra realidad; y nosotros no nos hemos ocupado de otra estructura metodológica. A más de dicho modelo, tenemos una actitud imitativa o de sentimiento de inferioridad, lo que puede ser solucionado, no sólo con la utilización de una “lectura interna” del texto, sino también con una externa del contexto, de la época, que totalice la visión en función de lo social; esto conlleva, a tratar el contenido ideológico del discurso filosófico. Y con tal metodología, habría un pensamiento filosófico en el Ecuador, pues éste vale más que una tradición hermenéutica y lingüística apegada a reglas académicas.


Entonces, se ha remplazado la historia de la filosofía por la historia de las ideas, acercándose a las del pensamiento, pero más concreto en lo filosófico. La ontología y la metafísica, están en lo profundo del discurso político, lo que supone uno filosófico. El pensamiento latinoamericano tienen una relación indudable con la praxis social, y la metafísica existe en los “supuestos”; la teoría del ser y del ente tiene que revelarla el historiador a partir de nuestra realidad cultural. Esto ha comenzado con la elaboración de un análisis verdadero del Ecuador.


Algunos como Jorge Carrera Andrade, Leopoldo Benítez Vinueza, y otra generación ha empezado la tarea de una teoría cultural, como O. Hurtado, Moreano, A. Cueva etc. que superan el formalismo y el subjetivismo, dibujando una base económica y social de la cultura ecuatoriana, para realizar la historia de las ideas.